Los líderes europeos analizan posibles medidas de represalia después de que Donald Trump amenazara con imponer aranceles a los países que se oponen a sus planes de adquirir Groenlandia, una decisión que ha sacudido tanto a los inversores como a aliados históricos; Alemania advirtió que Trump cruzó una línea roja y, según se informa, la Unión Europea debate aranceles de represalia sobre hasta 93.000 millones de euros en bienes estadounidenses, mientras el deterioro del apetito por el riesgo impulsó al oro y la plata a nuevos máximos históricos y provocó ventas en los futuros de EE. UU., las bolsas europeas y las criptomonedas, afectando negativamente las perspectivas para el DAX.
¿Cuál podría ser la respuesta de la UE a las exigencias de Trump sobre Groenlandia y los aranceles?
Los líderes europeos están evaluando cómo responder a las amenazas de Trump de imponer aranceles si el bloque se opone a sus planes de comprar Groenlandia. Existen varias opciones sobre la mesa, pero la situación está derivando rápidamente en una crisis transatlántica de un tipo no visto en generaciones, y detrás de todo hay una sola figura: Donald Trump.
La primera opción es la diplomacia. Hasta ahora, ha fracasado. En Bruselas crece la percepción de que Donald Trump va en serio con Groenlandia y de que el diálogo por sí solo no ha logrado modificar su postura. Aun así, esta semana surge una oportunidad: el Foro Económico Mundial comienza en Davos, con la presencia de Trump junto al secretario general de la OTAN y muchos de los principales líderes europeos. Esto abre la puerta a conversaciones cara a cara, aunque los dirigentes europeos querrán llegar con algún tipo de presión o palanca de negociación. El problema es que queda muy poco tiempo para acordar un conjunto de medidas comunes que puedan presentar al presidente estadounidense, con la esperanza de que finalmente dé marcha atrás. Si eso ocurriera, podría impulsar nuevas subidas en las bolsas globales, beneficiando especialmente al DAX y a otros índices europeos.
La segunda opción sería retrasar la ratificación del acuerdo comercial entre la UE y EE. UU. alcanzado el verano pasado. Sin duda, esto también perjudicaría a las economías europeas, pero tendría consecuencias para Estados Unidos. Este escenario sería, en conjunto, negativo para los activos de riesgo y podría pesar sobre las perspectivas del DAX.
La tercera opción sería activar el instrumento contra la coerción. Se trata de una legislación altamente compleja, diseñada originalmente para aplicarse contra Estados considerados hostiles a los intereses europeos. Nunca se pensó para ser utilizada contra un aliado como Estados Unidos. Sin embargo, lo impensable ahora se está debatiendo seriamente, en particular por parte del presidente francés, Emmanuel Macron. Si se activara, permitiría a Europa imponer aranceles a EE. UU., restringir el acceso de las empresas estadounidenses al mercado único y limitar su capacidad de inversión en Europa. El impacto económico sobre Estados Unidos sería considerable y casi con seguridad provocaría una respuesta rápida y contundente desde Washington, con el riesgo de desencadenar una guerra comercial. Este es el escenario más preocupante para las bolsas y para los activos de riesgo en general.
Pronóstico técnico del DAX: análisis técnico y niveles clave a vigilar
Desde una perspectiva técnica, el gráfico del DAX sigue mostrando un sesgo claramente alcista a pesar de la reciente corrección, especialmente si se tiene en cuenta que el índice viene de registrar máximos históricos de forma reiterada. Si se deja de lado la caída de hoy, el mercado ha mantenido una secuencia de máximos y mínimos crecientes, y además logró romper recientemente al alza una fase de consolidación de varios meses. Mientras los niveles clave de soporte se mantengan y no se produzcan rupturas relevantes de líneas de tendencia, este contexto debería seguir dando confianza a los traders con sesgo alcista, e incluso algunos podrían interpretar el retroceso actual como una nueva oportunidad para comprar en caídas. No obstante, para que el sentimiento mejore de forma más contundente, probablemente será necesario observar avances positivos en torno a la situación en Groenlandia y a la amenaza persistente de aranceles sobre la Unión Europea.

En cuanto a los niveles a vigilar, la zona comprendida entre 24.650 y 24.770, que corresponde a los máximos de julio y octubre de 2025, se perfila como la primera área clave de soporte. Anteriormente fue una región de fuerte resistencia, por lo que ahora podría actuar como soporte en un posible retroceso desde niveles superiores. Por debajo, 24.400 aparece como el siguiente nivel de soporte potencial, que también había funcionado previamente como resistencia.
Más abajo, se observa una línea de tendencia alcista en torno a la zona de 24.000, donde además se sitúa ligeramente por debajo la media móvil de 200 días. El panorama podría volverse más delicado si estos soportes comienzan a ceder, ya que eso abriría la puerta a debatir la posibilidad de un techo de mercado. Por ahora, no obstante, el beneficio de la duda sigue favoreciendo a los alcistas, y la atención se mantiene centrada en si el mercado logra sostenerse sobre estos niveles.
Al alza, las resistencias a vigilar incluyen la zona cercana a 25.200, que marcó el mínimo del rango del viernes y podría actuar como techo en caso de un rebote a mitad de semana. Más allá de ese nivel, hay poca resistencia relevante hasta el máximo histórico alcanzado a principios de mes en 25.512.
-- Escrito por Fawad Razaqzada, Analista de Mercado
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