El índice accionario SPX acumula ya una racha de cuatro sesiones consecutivas al alza, con una valorización superior al 1.4% en el corto plazo. La presión compradora se intensificó tras la reciente publicación del IPC anual en Estados Unidos, cuyo dato salió en línea con lo esperado, lo que no alteró de manera significativa las perspectivas sobre las decisiones de la Reserva Federal. Este resultado ha favorecido la continuidad de la presión alcista en el índice y, mientras esta dinámica se mantenga, es posible que la demanda siga siendo relevante en las próximas jornadas.
Día de datos de inflación
El IPC anual para Estados Unidos se publicó en 2.9%, exactamente en línea con el pronóstico. Aunque se esperaba un ligero repunte de la inflación en agosto, no fue lo suficientemente fuerte como para modificar de manera importante las decisiones de política monetaria. Cabe destacar que desde abril los datos de inflación no han cedido del todo, avanzando desde 2.3% hasta 2.9%. Pese a mantenerse cerca del objetivo del 2.0% del banco central, este repunte aún no es la prioridad principal de la Fed, que parece otorgar mayor peso al deterioro en los datos de empleo. Así, el resultado del IPC, al no sorprender, dejó sin cambios la visión del banco central.

Fuente: Trading Economics
De hecho, la perspectiva de la Reserva Federal no ha cambiado significativamente. El CME Group sigue proyectando la posibilidad de tres recortes de tasas de interés de 0.25% cada uno hacia finales de 2025, con probabilidades del 88.9% para el 17 de septiembre, 82.6% para el 29 de octubre y 77.5% para el 10 de diciembre. Esto confirma que, al salir en línea con lo esperado, los datos de inflación han reforzado aún más la expectativa de un entorno de tasas más bajas en el corto plazo.

Fuente: CMEGROUP
El impacto también se refleja en los bonos del Tesoro a 10 años, cuyo rendimiento mantiene una pendiente bajista y ya ronda la zona de 4.00%, un nivel no visto desde abril. Esta caída en los retornos muestra que el mercado de renta fija atraviesa una fase de menor atractivo, lo que a la larga favorece al mercado accionario.

Fuente: Trading Economics
En este contexto, la combinación de menores tasas de interés y rendimientos más bajos en bonos resulta positiva para la demanda de acciones. Por un lado, tasas más bajas reducen los costos de financiamiento e impulsan la actividad económica, favoreciendo a las empresas del índice. Por el otro, el menor retorno de los bonos, considerados el rival del mercado accionario, hace que los inversionistas busquen alternativas más rentables, como el SPX. Así, mientras se mantenga este entorno, el escenario sigue siendo favorable para la presión compradora en el índice, que podría extenderse durante las próximas sesiones.
Pronóstico técnico del S&P 500

Fuente: StoneX, Tradingview
- Tendencia Alcista se mantiene: Desde inicios de abril, el SPX ha conservado una tendencia alcista clara, con oscilaciones por encima de los 6,000 puntos. Hasta ahora no se han registrado correcciones relevantes que pongan en riesgo esta formación, y mientras el precio marque nuevos máximos, la estructura alcista seguirá consolidándose.
- RSI: El RSI se acerca al nivel de 70, entrando en zona de sobrecompra. Este movimiento refleja que la presión compradora ha sido dominante en las últimas sesiones. Sin embargo, al mismo tiempo se observa una divergencia bajista, ya que mientras el precio sigue marcando máximos más altos, el RSI no ha acompañado con la misma fuerza. Esto sugiere un posible desequilibrio en el impulso alcista, lo que podría dar paso a una pausa o corrección de corto plazo en el SPX.
- ADX: La línea del ADX comienza a repuntar, acercándose al nivel neutral de 20. Si mantiene esta pendiente ascendente, podría anticipar un aumento en la fuerza direccional y abrir la puerta a movimientos más consistentes en próximas sesiones.
Niveles clave:
- 6,700 puntos – Resistencia relevante: Este nivel funciona como la referencia psicológica más importante en ausencia de máximos históricos y se posiciona como la barrera principal para los compradores en el corto plazo. Una ruptura clara y sostenida por encima de esta zona no solo reforzaría la tendencia alcista, sino que también podría atraer un volumen adicional de compras, consolidando el escenario de continuidad hacia nuevos niveles más altos en el índice.
- 6,460 puntos – Soporte cercano: Zona de neutralidad observada en semanas recientes. Puede funcionar como primera barrera frente a posibles correcciones de corto plazo.
- 6,200 puntos – Soporte clave: Corresponde a los mínimos de los últimos tres meses. Una caída hasta aquí pondría en riesgo la tendencia alcista vigente y abriría espacio a un sesgo bajista más relevante.
Escrito por Julian Pineda, CFA – Analista de Mercados
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